El sensor de movimiento busca un objeto caliente que se mueva a través de su campo de visión. Si detecta movimiento y calor, activará una alarma.
Algunos disparadores comunes incluyen cosas como rejillas de calefacción, calefactores, mascotas que pesen más de 85 libras o que puedan subirse a un mueble cerca del sensor de movimiento.
Si hay algo en el entorno que el sensor de movimiento puede ver y que crees que puede estar causando las alarmas, mueve el sensor de movimiento a una nueva ubicación para evitar estos posibles desencadenantes.